Feeds:
Entradas
Comentarios

 

– Quejas de los vecinos de Navezuelas (ABC 4-2-1925): http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1925/02/04/013.html

Segregación del barrio de Navezuelas (Gazeta de Madrid  2-4-1927)

– Expediente de segregación del barrio de Solana (ABC 7-3-1953): http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1953/03/07/011.html

– No segregación barrio de Solana (BOE 16-3-1953): http://www.boe.es/datos/pdfs/BOE/1953/075/A01411-01411.pdf

– Terminación del camino de Cabañas del Castillo al de Retamosa y Deleitosa (ABC 31-8-1955): http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1955/08/31/024.html

– Queso de Cabañas del Castillo (ABC 23-4-1959: http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1959/04/23/061.html

– Rincones extremeños (ABC 15-8-1965): http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1965/08/15/008.html

– Mantelerías de Solana de Cabañas en exposición (21-7-1966): http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1966/06/21/084.html

– Programa de TVE “En familia” de Iñaki Gabilondo (19-3-1988): http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1988/03/19/078.html

En las Guerras Carlistas del siglo XIX y en  los años 40 del  XX las sierras de Cabañas y de todos los Montes de Toledo sirvieron de refugio a guerrilleros.

Durante la Primera Guerra Carlista (1833-1840), según Javier de Burgos, se refugiaron varios días en la “Abadía de Cabañas” cien infantes con 50 caballos, después de que su cabecilla, el guerrillero carlista Rincón fuese cogido en Santa Marta de Magasca y fusilado en Trujillo. Esta partida después salió a reforzar una nueva banda acaudillada por un nuevo guerrillero (Juan Antonio Marcos). Incorporada ésta junto con la de Jara, comandante carlista de Extremadura y reforzadas ambas con las de Orejita, Palillos y Sánchez se internaron en la provincia de Cáceres y ocuparon Trujillo. (Anales del Reinado de Isabel II.  Javier de Burgos. Mellado. Madrid, 1850).

Durante la Tercera Guerra Carlista (1872-1876) se produce en Retamosa, en noviembre de 1873, un enfrenamiento que dura dos horas entre las fuerzas republicanas y las del General Sabariego, guerrillero carlista, que contaba con 300 jinetes y un centenar de peones y que había sido  perseguido desde Villanueva de la Serena. Sabariego moriría como consecuencia del enfrentamiento en Deleitosa, donde fue enterrado.

Ya en el siglo XX en los Montes de Toledo operaron la 13ª y 14ª divisiones guerrilleras antifranquistas, comandadas por Joaquín Ventas Cintas “Chaquetalarga” y Jesús Gómez Recio “Quincoces” respectivamente. Uno de los acontecimientos más destacados fue el enfrentamiento el 11 de noviembre de 1945 en una majada de “la Artijuela”, en Roturas, entre guerrilleros y la Guardia Civil. En el tiroteo falleció el maquis Victorino Pereda “el Ino” y resultó herido el guardia civil Ramón García, que también moriría días después en el hospital de Cáceres. Hasta 2007 los familiares de “El Ino” no supieron donde se encontraban sus restos,  que fueron exhumados en julio de dicho año.

Entrevista a Eulalio Barroso “Carrete”, 1ª parte:

[blip.tv ?posts_id=1304038&dest=-1]

Entrevista a Eulalio Barroso “Carrete”, 2ª parte:

[blip.tv ?posts_id=1327039&dest=-1]

Viaje de España. Antonio Ponz. 1784

Es tanto lo que me ha gustado la serranía  de Guadalupe, que quiero volvamos a ella
por un momento , antes de tratar de Talavera la vieja. Lo mas encumbrado de dichas
sierras son dos puntas, que, como queda dicho , se nombran Villuercas , distantes una legua del monasterio. De ellas , como cabeza  de toda la cordillera , salen varios ramales
de cerros , que extendiéndose desigualmente  por diversos lados , forman esta frondosa , é intrincada serranía , de las mas famosas de España , y aun de las mas útiles , sí se cuidara , y cultivara su suelo perfectamente. No hay palmo de tierra que no sea fructífera en su vasta extensión , produciendo hasta el esparto en las hendeduras de las peñas , sin que .los fríos , nieves , ó escarchas embaracen su fertilidad. Castaños, encinas, quexigos, robles , fresnos , pinos , avellanos , son plantas que produce la naturaleza en las cumbres , y laderas , no faltando donde quieren cultivarlos , todo género de frutales para el sustento
de sus moradores. Alisos , tilos , aleros , durillos , aceres , mostazos , sauces , y otras infinitas especies de árboles , y arbustos cubren las orillas de sus ríos , y arroyos.  Las yerbas medicinales son muchas , y  de notable virtud : se encuentran el vicentóxíco , espinacardi , carquesa , el eléboro, ó verdegambre. Los bosques , ó espesuras son por algunas partes impenetrables, y sirven de abrigo á los venados , ciervos , corzos , jabalíes , cabras montesas , &c. y asimismo á los lobos , y á otros animales carniceros. Hállase por todo gran copia de caza menor.

En lo mas elevado de las Villuercas tienen su origen quatro ríos. Dos de ellos,
que son Guadalupe , y Ruecas , corren , el  primero hacia oriente , y el segundo hacia mediodia , y van á desaguar en Guadiana. Los otros dos corren hacia el norte : son el Ibor, y el Almonte , que desaguan en el Tajo , recibiendo antes gran número de arroyos. Son abundantes de truchas de exquisito sabor, pescándose también en ellos barbos , cachuelos , bogas , &c. Los mismos peces , á excepción de las truchas , se pescan en los que caminan á mediodía.

 Es constante , según la opinión de algunos , que hay en estas sierras minas de plata,
hierro, piedra alumbre, vitriolo , y que á la vista de Logrosán hay una de esmeraldas.
Tampoco faltan mármoles de diversa especie , particularmente negro con vetas blancas,y otras piedras , que admiten pulimento. Las losas de pizarra de grandísimo tamaño son comunes.

Entre las infinitas fuentes , que se hallan en valles , y cumbres , las hay de
conocida virtud ; pero como de estas no se ha practicado análisis para reconocer los mi-
nerales que se la comunican , solo por experiencia se aprovechan los naturales en sus
achaques. No ha mucho se ha descubierto la que se dixo arriba de agua aceda entre
Castañar de Ibor  y Valdelacasa , cuyas qualidades comunicadas por el hierro , y vitriolo
han producido , y producen excelentes efectos en diversas enfermedades. Ultimamente
los habitadores de esta sierra poquísimos , en comparación de los que podía haber , aprovechándose de las aguas que se descuellan para regar sus huertas , logran todo género de legumbres , hortaliza , y frutas , y asimismo de lino muy exquisito.

 

Diccionario Geográfico universal. Laurence Echard, Antonio Vegas. 1795

VILLUERCAS, en España, en la Provincia de Extremadura , es un sitio montuoso , y muy fértil , donde se encuentra un aqueducto que conduce el agua á la Villa , y Monasterio de Guadalupe , y como á un quarto de legua está la celebre Hermita de la Santa Cruz , hecha de arquitectura gótica , situada en la altura de una loma ,
entre las dos altas cumbres de Villuercas , y Altamira, por cuyos sitios se descuelgan abundantes arroyos , todos van á juntarse con el río Ibor , y mas abaxo se juntan con Tajo.

Esta Serranía en toda su extensión es la mas amena y deliciosa que hay en España; no hay palmo de tierra que no sea fructífero á pesar de las nieves, y mal temporal ; hasta en los ‘huecos de las peñas produce esparto. Los castañares , encinas , robles , fresnos, avellanos son plantas que produce la naturaleza , con todo género de árboles frutales, hiervas medicinales , y otras muchas especies de árboles y hiervas con que cubren las altas montañas , laderas , llanos y márgenes de sus ríos y arroyos. En lo mas elevado del Villuerca; tienen su origen 4 ríos , que son Guadalupe , Ruecas , Ibor , y el Almonte : el primero corre hacia el Oriente, y el segundo al Mediodía , y van á desaguar en Guadiana, el tercero y quarto corren hacia el Norte , y desaguan en el Tajo.

 

Semanario Pintoresco Español. 1856

Junto al pueblo llamado Val de la Casa, en la provincia de Estremadura , пaсе una cordillera que corre de N. á S. , encrespándose á su mayor elevación en unos
cerros denominados las Villuercas que vienen a ser como la meta desde donde irradia otros muchos en diferentes direcciones. Entre las asperezas de sus lomas y cañadas hay mucha caza de ciervos, corzos y jabalíes, abundando también las raposas y lobos por la dificultad de perseguirlos en sus guaridas y de atajarlos en  su rápida carrera.

Despréndense de las fragosidades interiores algunos riachuelos que se precipitan de peña en peña , confundiéndose á menudo entre Ias carrascas, madroños , brezos y quejigos que arraigan en los bordes de su corriente, sirviendo de cobil a alimañas montaraces y protegiendo bajo su espesa hojarasca el rastro de los reptiles venenosos. Una senda muy angosta y borrada á trechos conduce al puerto de Cerecera , único que en el espacio de muchas leguas aportilla la montaña en donde está situado. Diríase que no tiene término fijo según las malezas que la sofocan , y los enormes peñascos que á cada paso la obstruyen , rodándose de las vertientes laterales.
 

 

Luego que se llega á la cima de aquel tortuosa desfiladero se vé uno introducido en un densísimo arbolado de robles centenarios, cuyos brazos se entrelazan
y retuercen formando una techumbre muy original y pintoresca. Allí retumba la voz como en una bóveda subterránea. Naturalmente se escasean las palabras y habláis con una especie de sigilo que parece llevar envuelto el sentimiento respetuoso de
hallaros en el santuario de las divinidades selváticas. En el aire que se desgarra contra aquellos inmóviles jigantes percibís melodías inauditas y rumores que os hacen temblar; llegan hasta vosotros perfumes que no conocéis , y, por un estraño capricho de la naturaleza , entre aquellos pastos improductivos se halla el verdadero yicen tóxico , el espinacardi, la carquesa, el devoro ó verdegambre y otra infinidad de plantas
de reconocida virtud.

Tres leguas mas allá del Hospital del Obispo, fundado en medio del puerto de Cerecera, está Guadalupe. La situación de esta villa , universalmente
célebre, es sobre la cumbre de un cerro muy frondoso ,á una legua de las Villuercas, dominado por otros innumerables que se hallan plantados de viñas,
olivos , castañares y huertas , que reciben el agua de un arroyo á quien los romanos llamaron lupus y los árabes Guadal (rio), formándose de estas dos voces
la palabra Guadalupe ó rio de los lobos , que le ha quedado desde entonces , variando la terminación. El pueblo tiene cerca de setecientos vecinos. Sus casas
son generalmente cómodas y desahogadas pero en razón de la desigualdad del terreno y espantoso declive de las calles , presentan un exterior mezquino
que no puede subsanarse con la animada vejetacion por do quiera entreverada á sus contornos.

DICCIONARIO GEOGRÁFICO-ESTADÍSTICO DE ESPAÑA Y PORTUGAL. TOMÁS LÓPEZ. 1826-29

 

Cabañas y su estado.

Villa de Señorío de España, provincia de Extremadura, partido de Trujillo, obispado de Plasencia. A. O. 24 vecinos, 97 habitantes y comprendidos los pueblos de Navezuela, Roturas, Retamosa, Robledollano y Solana asciende a 334 vecinos y 1260 habitantes.
6 parroquias, 1 pósito.
Situado a la falda de un peñasco, en cuya cima hay un castillo y su subida es muy áspera.
Produce trigo, centeno, cebada, aceite y algunas legumbres.
2 dehesas de pasto y arbolado, comunes con Retamosa;
Y todos los demás pueblos son de iguales o semejantes productos.
Dista 29 leguas de la capital y 6 de la cabeza de partido.
Contr. 7639 reales 20 maravedíes

 

Roturas

Villa de señorío de España. A. O. 150 vecinos, 403 habitantes. 1 parroquia. 1 pósito.
Situado al S.O. y a la margen izquierda del río Almonte, legua y media por debajo de su nacimiento, en un profundo valle que forman 2 sierras que la estrechan.
Su suelo es muy pendiente y cortado por un arroyo de aguas delgadas y puras. Los edificios descansan sobre pizarra, y aunque de miserable construcción, y de un solo piso, son enjutos y apenas se conocen insectos.
Produce excelentes granos, aunque pocos, lino, legumbres, aceite, castañas y otras frutas. Ganado cabrío y vacuno.
Hay en su término abundancia de minas de hierro, pero no se benefician.
Industria: telares de lana.
Dista 30 leguas de la capital y 7 de la cabeza de partido.
Contribuye con Cabañas.
 

DICCIONARIO GEOGRÁFICO-ESTADÍSTICO-HISTÓRICO DE ESPAÑA Y SUS POSESIONES DE ULTRAMAR. PASCUAL MADOZ. 1849

Roturas

Lugar con alcalde pedáneo en la provincia y audiencia territorial de Cáceres (49 leguas), partido judicial de Logrosán (5) ,dióc. de Plasencia (45), capitanía general de Estremadura (Badajoz Ï8), ayunt. y felig. de Cabañas: situado á la falda de una de las sierras que le circundan ; es de CLIMA templado , reinan los vientos N. y O. y se padecen intermitentes, tiene 70 CASAS; igl. parr. (San Bernardino) servida por un teniente nombrado por el abad de la felig. , y en los afueras el cementerio. Se surte de aguas potables de una fuente de buena calidad. Confina el término por N. con el de Robledollano; E. Navezuelas; S. Cabañas; O. Retamosa, á distancia de 4/4 á 3/4 leguas y comprende muchos y muy fuertes robles y monte pardo , en TERRENO casi todo escabroso y malo, pues solo en las faldas de las sierras hay algunas tierras de labor. Le baña el r. Almonte muy cerca del lugar , y los arroyos Vieja y Garganta del Castaño. Los CAMINOS son vecinales y malos: el CORREO se recibe en Guadalupe por propio cada 8 dias. PROD.: patatas, lino, pimiento, poco grano y algún vino y aceite; se mantiene el ganado de labor y se cría abundante caza de todas clases. POBL.: 90 vec., 495 almas. CAP. PROD.-. 390,600 rs. IMP.: 49,500. CONTR.: 3,446 rs. 44. mrs.
 
Jose María Suárez Cerezo

En 1736 se publica Memorias para a historia de Portugal, que comprehendem o governo del Rey don Sebastiao, do anno de 1575 ate o anno de 1578. Su autor es Diogo Barbosa Machado. Incluye el relato del viaje que D. Sebastián, rey de Portugal hizo en diciembre de 1576 a Guadalupe, a los 22 años, para encontrarse con su tío, Felipe II. El objetivo de su viaje era organizar una gran cruzada contr Fez. Su tío rechazó participar, aunque finalmente le enviaría una pequeña fuerza de 250 hombres. Sebastián murió en la batalla que tendría lugar el 4 de agosto de 1578.

Dice Diogo Barbosa que el “Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe está situado en la provincia de Extremadura, entre montañas fragosas y sierras altísimas, llamadas Villuercas, de las cuales se despeñan varios ríos, llamado uno Guadalupe, de donde el santuario tomó su nombre”.

El rey Sebastián entró por Elvas, dirigiéndose después a Badajoz, Talaveruela, Medellín y Madrigalejo. En todos los lugares por los que pasó se le trató con gran pompa, como había ordenado Felipe II. De Madrigalejo dice el autor  que es un lugar humilde, perteneciente a los religiosos de Guadalupe, y estaban los aposentos, aunque bajos, muy bien preparados. Y que en la casa donde durmió el rey había fallecido su bisabuelo el rey D. Fernando.

De allí se dirigieron, antes de llegar al santuario, a un “convento” que tienen los Jerónimos de Guadalupe en una “charneca”, que es parroquia, donde oyó misa el rey. El frío era tan riguroso que fue necesario poner un brasero al lado del altar, a cuyo fuego se llegaron el rey, el Duque de Aveiro y el embajador. Después en la comida, nos cuentan que la mesa de estado estaba adornada de manjares de distintas carnes, pescado y vinos selectos, en cuyas garrafas se había escrito el lugar de procedencia y su antigüedad. No era menos abundante la cantidad de uvas, melones y manzanas, que se hacían más estimables por el rigor de la estación en la que se comían. Alrededor de este edificio había muchos naranjos y olivos con sus frutos.

De este lugar pasaron a “Venda da Lagana”, que también es de los religiosos, desde donde se avistó a una legua otra “tapada” al pie de un monte, colocada en un alto lugar llamado Puerto Llano, con tres casas muy bien adornadas. Después de comer abundantemente y descansar partieron para el Santuario de Guadalupe, que distaba dos leguas. Como el camino era áspero y fragoso, con subidas y bajadas, fue necesario allanarlo a fuerza de “picoens” y romper matas muy espesas para facilitar el paso.

La comitiva finalmente llegó al célebre santuario el 22 de diciembre, y estando a media legua de él, salió a recibirlo el rey Felipe, en una “praça” llamada Puerto Llano. Iba acompañado de ocho coches y asistido por varios nobles, entre ellos el duque de Alba.

Al llegar al atrio del monasterio de Guadalupe, los esperaban seis religiosos con capas de brocado y sosteniendo los relicarios. Después asistieron los reyes y la comitiva a una función religiosa en la iglesia.

Los aposentos en que se hospedó D. Sebastián estaban “preciosamente ornados”, con tapices bordados con plata y oro.

Para  la víspera de Navidad se trajeron músicos de Toledo y Plasencia, y cantaron varios portugueses. Según el autor gustó tanto a los asistentes las voces de los portugueses que pensaron que la música portuguesa era la “más armónica de todas las naciones”. Después hubo otras ceremonias, incluida la misa de media noche y una procesión por el claustro.

El día de Navidad el rey español invitó al portugués a una comida con 35 platos distintos entre calientes y fríos y después se intercambiaron regalos.

Hubo después otras invitaciones de los portugueses a comer. En una de ellas había 36 cubiertos de plata para otros tantos convidados, y 190 platos de pescado y marisco que causaron la admiración de los españoles porque parecía que estuviesen recién pescados. Hubo también gran variedad de conservas y frutas que desmentían la estación invernal en la que estaban, así como numerosos dulces, “que abundan en Portugal por la cantidad de azúcar que recibe de sus conquistas”.  Lo que sobró del banquete se dio al pueblo. El rey español sorprendido por la cantidad de pescado dijo : “lo cierto es que el rey mi sobrino es el señor de los mares”.

Antes de partir par Lisboa de nuevo, se trataron los temas que habían llevado a D. Sebastián a Guadalupe: Felipe II prometía la mano de su hija la infanta Isabel al rey portugués y la concesión de 50 galeras y 5000 hombres para luchar contra los musulmanes.

Finalmente cada uno salió para su corte el 3 de enero. El camino de vuelta del rey portugués fue el mismo que hizo cuando llegó a Guadalupe. Esta vez incluyó un “un combate de toros” que le tenía preparado el conde de Medellín.

Abades de Cabañas

En un artículo de Narciso Fernández Serrano, “Don Juan del Castillo, obispo de Cuba y abad de Cabañas. Sus actuaciones en Roturas”, (Revista de Estudios Extremeños, 1977, nº 3), se hace referencia a una lista de abades que dejó escrita D. Tiburcio García de Paredes, sacerdote en Roturas desde 1896 hasta 1910. Ésta  empieza en 1580 con el “Ilmo. Sr. Fenando de Monroy y Ayala” y termina con el último abad de Cabañas, Juan Rafael Núñez, muerto en 1848.

 Los abades que aparecen son:

1. Ilmo. Sr. D. Fernando de Monroy y Ayala.

2. Maestro D. Juan Castillo.

3. Dr. D. Nicolás Palacios.

4. Dr. Don Gerónimo Angulo Maldonado.

5. D. Alfonso Varona Zorrilla.

6. Dr. D. Pedro de Ayapetita.

7. Lic. D. Alonso Ortiz de Zárate. Fue capellán de honor del rey y visitador general del obispado de Plasencia.

8. Dr. D. Juan Ortuño de Teruel.

9. Dr. D. Marcos López de Arrellano.

10. Maestro Francisco de Lastra.

11. Ilmo. Sr. Alvaro Rodríguez de Carvajal.

12 Dr. D. Miguel Ruiz de Agüero.

13. D. Diego Álvarez de Toledo y Pacheco.

14. Dr. D. Diego Gamir Chirino y Castro Cabrera.

15. D. Francisco Delgado Barrientos.

16. D. Juan Requena y Valvuena.

17. D. Pablo Sánchez Chico y Carrasco. Fue consultor del Santo Oficio.

18. D. Juan Ruiz.

19. D. José Antonio Mejides Mazón y Mazón.

20. Dr. D. Santiago Vivas y Muñoz.

21. Dr. D. Alonso Gómez Valadés.

22. D. Miguel Bravo de Bugarín.

23. D. Gabriel Pulido Carvajal. Elegido diputado suplente en las elecciones a Cortes Generales de 1810

24. D. Juan Rafael Núñez.

También Ignacio Plaza Rodríguez en “La Abadía de Cabañas ” (XIX Coloquios Históricos de Extremadura-1990) nos dice que  Felipe II (reinó desde 1556 hasta su muerte en 1598) concedió  a un sacerdote de la familia de los Álvarez de Toledo  la Abadía de Cabañas con 2000 ducados de renta anual. Sin embargo éste renunció por considerar excesiva la renta.

Fernando de Monroy, primero de la lisita,  era hijo de Francisco de Monroy, primer conde de Deleitosa, y fue fundador del convento de Santa Ana de Belvís, a quien dejó como único heredero.

Sin embargo, no debió ser Fenando de Monroy  el 1er. abad de Cabañas.

En 1388 el rey Juan I encarga a uno de sus capellanes, Sancho Martínez, Abad de Cabañas, el proyecto para la fundación de un convento de benedictinos reformados (San Benito el Real) en el viejo alcázar de Valladolid.

En 1478 se da “facultad a Pedro Martínez de Santa Gadea, abad de Cabañas, para permutar su abadía, que es de Patronato Real, por ciertos préstamos y beneficios del doctor Juan López, deán de Segovia-Reina”.

En 1519 “Diego de Toledo, abad de Cabañas, dona la legítima que le pertenece a sus hermanos”, y en 1524 otorga “unas cartas de pago a favor de su hermano Francisco Álvarez de Toledo, Conde de Oropesa.” En 1558 todavía era abad de Cabañas y se encuentra en el lecho de muerte de Carlos V (William Stirling: The Cloister Life of Charles the Fifth)

Hacia 1563 vive un tal Sancho de Castilla, descendiente del rey Pedro I el Cruel y  abad de Cabañas, capellán del Rey ( entonces Felipe II) y caballero de la Orden de Santiago.

Estas últimas tres abadías deben ser la “nuestra”, pues es de patronato real y no he encontrado otra con el mismo nombre. Alfonso X al vendérsela a Trujillo, lo hizo bajo la condición que “el patronazgo de las iglesias siga siendo real”. Y Enrique III cuando la dona a García Álvarez de Toledo dice que “tenemos por bien que ninguna ni alguna destas cosas non podades fazer con ome de horden nin de religion ……E otrosi retenomos para nos alcavalas e terçias e moneda forera quando nos la dieren los de nuestros reynos”

El segundo abad de Cabañas, ahora según la lista de D. Tiburcio García fue Juan del Castillo, que antes había sido obispo de Cuba.

Juan del Castillo nace en La Orden, un pequeño pueblo en el valle de Tobalina, Burgos. Se graduó en Teología en la Universidad de Sigüenza y tambien fue maestro en Artes. Tomó el hábito sacerdotal el 2 de diciembre de 1557. También fue doctor en Teología y colegial del Colegio Mayor de San Bartolomé en Salamanca.

Presentado por el Rey Felipe II, fue elegido obispo de Cuba por el Papa Pío IV en 1564. Fue ordenado obispo en España en  1567. En una real cédula del 10 de noviembre de 1584 se dice a los oficiales de la Casa de la Contratación que entreguen al maestro Castillo 400 ducados para que pueda ir a su obispado. Otra real cédula de la misma fecha le informa a él  que se le ha concedido esta cantidad.  Por fin debió irse a su diócesis de Cuba en 1569. Aparece como pasajero a Indias el 20 de Febrero de 1569.

Tenía 1500 maravedíes de salario, y si los diezmos de aquella diócesis no alcanzaban aquella cantidad, se le completaba a cargo de las cajas reales.

Entre 1569 y 1570  hizo un penoso viaje por  las tierras de su obispado. Esta visita permite hoy día conocer la población indígena de la época y la arquitectura de la isla.

En una carta de 1570 al papa  habla del mal vivir de la gente de la isla, de cómo hay muchos hombres casados dos y tres  veces estando la mujer viva, de que no se le guarda ningún respeto y las “justicias seculares” no le apoyan. Dice que todos, blancos y negros levantan muchas calumnias contra él y su vida peligra allí. Piensa que allí será el Santo Oficio más necesario que en ninguna otra parte de las Indias.

En 1578 renuncia a su obispado por falta de salud. En 1579 solicita al rey dinero para volver a España, pues dice no tener con qué venir,  por ser aquellas tierras tan pobres. Se le concede esta “merced” y  regresa a España en  1580.

En 1583 aparece como “teniente de vicario” en la parroquia de Santa Olaya en Mérida. Y después, en septiembre de ese año,  como  obispo auxiliar  de Plasencia. Confirmó, de Septiembre a Diciembre, en Roturas (el 3 de noviembre, a 76 personas, no siendo todavía abad), Plasencia, Aldeanueva de la Vera, Losar, Navalmoral, Berzocana, Garciaz y la Herguijuela.

Fue abad de Cabañas entre 1591 y 1593.  Siendo abad de Cabañas siguió confirmando en otras poblaciones como obispo auxiliar y un 20 de mayo, no sabemos de qué año, confirmó en Roturas a 81 personas.

Durante los años que estuvo en Roturas también celebró personalmente 13 bautismos y una boda. De estas partidas que recoge Narciso Fernández se obtiene información bastante interesante, aunque eso queda para otro post.

A Juan del Castillo también se le conoce por haber dotado al Hospital del obispo , que en realidad era una hospedería benéfica para los peregrinos y dispensario de primeros auxilios, y  llamado así no por el maestro Castillo sino por Diego de Muros, obispo de Canarias. Juan del Castillo lo dotó de renta suficiente para que cada romero que iba a Guadalupe recibiera un panecillo de a libra. En 1621 el “padre portero” gastaba 3 fanegas de pan, un día con otro, y se daban zapatos a todos los romeros que los necesitaban.

Según Tiburcio García de Paredes, Juan del Castillo se retiró al final de su vida al Hospital del Obispo. Murió el 16 de junio de 1593 y está enterrado en el claustro de los priores guadalupenses (decimocuarta sepultura).

Jose Maria Suarez

Siglos XII-XVI

SIGLO XII 

El Castillo de Cabañas fue construido en el siglo XII sobre una obra musulmana anterior. Durante este siglo Extremadura es tierra fronteriza y Trujillo y los castillos cercanos van y vienen entre manos musulmanas y cristianas varias veces.

En 1187 vemos que el castillo está en manos de don  Pedro Fernández de Castro, porque en su testamento se lo deja a la orden de Santiago junto con los de  Montánchez, Santa Cruz,  Zuferola (cuya ubicación no está clara),  Monfragüe,  Solana y Peña Falcón.

En 1195 el rey de Castilla Alfonso VIII dona los castillos y villas de Cabañas, Albalat y Santa  Cruz, con todos sus términos, heredades y solares, aguas, y pastos, al convento de los freires de Trujillo.

En junio de 1196, el califa almohade Abu Yusuf al-Mansur, vencedor en 1195 de la batalla de Alarcos, toma  Trujillo y seguramente vuelve a apoderarse del castillo de Cabañas.

SIGLO XIII

En 1232  las órdenes militares (Alcántara, Santiago, Temple y del Hospital) y el obispo de Plasencia conquistan definitivamente Trujillo. Fernando III decide quedarse con Trujillo. Seguramente entonces ya se habían fundido la orden de los Truxillenses con la del Pereiro (o de Alcántara).

 Por lo tanto le correspondería a esta última orden el Castillo de Cabañas. Sin embargo vemos que en 1256 Pedro Ibáñez, maestre de la Orden de Calatrava, concede con carácter vitalicio a los hombres y mujeres de Cabañas los molinos que hicieron en este lugar, con la condición de dar en cada molino medio cahíz (seis fanegas) de trigo al comendador de Cabañas en reconocimiento de señorío. La razón por la que los calatravos se quedan con Cabañas puede ser el acuerdo al que llegaron en 1218 las ordenes de Alcántara y de Calatrava, por el que La Orden del Pereiro (o Alcántara) recibe Alcántara de Calatrava  y además todas sus propiedades en el reino de León a cambio de las propiedades del Pereiro en el reino de Castilla. También existe un documento de confirmación de privilegios concedido por Fernando III a la Orden de Calatrava en 1220, según el cual Alfonso VIII había dado a la orden el Castillo de Cabañas con todas sus pertenencias.

En La formación del feudalismo en la Meseta meridional castellana, los señoríos de la Orden de Calatrava en los siglos XII-XIII, Enrique Rodríguez-Picavea escribe:

“Encomienda de Cabañas

…en el acuerdo de 1245 entre la Orden de Calatrava y el arzobispo de Toledo, la iglesia de Cabañas, “contra Trugiello”, quedó sometida a las mismas disposiciones que imperaban en otros señoríos de la Orden: el arzobispo tendría derecho a la tercia pontifical y los calatravos retendrían las dos tercias restantes de los diezmos, mientras que las penas de los sacrilegios se repartirían por la mitad”

La proximidad con Trujillo, que era villa de Realengo, debieron convencer a Alfonso X el Sabio para que más tarde comprara a los freires calatravos Cabañas y se la vendiese en 1272 a Trujillo por 30.000 maravedíes, con la condición de que derribara los muros del castillo, y que el patronazgo de las iglesias siguiera siendo real:

“e otorgamos vos que la ayades libre e quieta asi como la nos compramos de la Orden de Calatrava, con montes, con fuentes, con rios, con pastos, con entradas e con salidas e con todas sus pertenençias para fazer della e en ella todo lo que quesieredes asi como conçejo deve fazer en lo que es de su termino salvo ende el padronadgo de las eglesias que retenemos para nos e para los que regnaren despues de nos en Castiella e en Leon. E otrosy que derribedes los muros del castiello.”

SIGLO XIV

En 1375 el rey Enrique II el de las mercedes concede por privilegio rodado  la villa de Cabañas y su término a D. Garcia Alvarez de Toledo, señor de Oropesa, por los servicios que le había prestado y por los daños recibidos luchando contra los árabes:

“que podades poner e pongades en el dicho lugar Cavanas con su campana e en todos sus terminos alcaldes e juezes e otros ofiçiales qualesquier en la manera que los nos mesmo podriemos fazer e poner e esta merçed e donaçion los fazemos a bos el dicho don Garçia Albarez para vos e para los que del vuestro linaje deçendieren que lo vuestro obieren de heredar o a quien bos quisieredes para agora e para siempre jamas, con montes e terminos poblados o por poblar e prados e pastos e dehesas e aquas corrientes e no corrientes e estantes e con todos los basallos asi cristianos como judios e moros, omes e mugeres de qualquier hedad e estado e condiçion que sean que agora y moren o moraren de aqui adelante en el dicho luger Cabañas, con su canpana e en sus terminus, con la < > del pecho de los judios e moros e con todas las otras cosas e coda una de ellas de suso dichas e contenidas para dar e bender e enpeñar e enagenar e trocar e canbiar e fazer dello y en esto todo lo que bos quisierdes asi como de vuestra cosa propia, pero tenemos por bien que ninguna ni alguna destas cosas non podades fazer con ome de horden nin de religion nin de fuera del nuestro señorio sin nuestro mandado, e retenomos para nos e para los reyes que despues de nos reynaren en Castiella e en Leon mineras de oro e de plate e de otro qualquier metal sy las ya obiera de aqui adelante e que nos acudades en el dicho logar Cavañas e en el dicho su castillo cada que llegarmos yrado o pagado, con pocos o con muchos, de noche o de dia…………………………… E otrosi retenomos para nos alcavalas e terçias e moneda forera quando nos la dieren los de nuestros reynos………………… Otrosi tenemos por bien e mandamos que los vezinos e moradores en el dicho castillo e logar de Cavañas con su canpana e de sus terminos que agora y moron o moraren de aqui adelante, que non paquen portadgo ni otro tributo alguno a la nuestra villa de Trugiello e otrosi que los sus ganados anden por los montes del dicho logar de Trogiello paçiendo las yerbas e comiendo la laude e beviendo las aquas segun que andaban en los tienpos pasados fasta aqui e que non sean enbargados por esta merçed e donaçion que nos bos fazemos”

En 1384 aparecen como señores de Cabañas Gonzalo Díaz Carrillo y Mencía Téllez (esposa de  García Álvarez de Toledo). Se habla de  los pastos mencionados en el documento anterior. El resumen que se puede leer en PARES, el portal virtual de archivos es el siguiente:

Título de la unidad: “Condado de Oropesa: Concierto entre el Concejo de Trujillo y Gonzalo Díaz Carrillo, marido de Mencía Téllez, Señores de Cabañas dándose comunidad de pastos y otros aprovechamientos entre ambos términos.”
Archivo: Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional
Signatura: FRIAS,C.1757,D.7
1384-02-27, (Trujillo)  

En 1384 también se deslindaba Cabañas. PARES:
Título de la unidad: “Señorío de Cabañas: Deslinde de términos y aprovechamiento de dehesas boyales.”
Archivo: Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional
Signatura: FRIAS,C.1306,D.2

En 1389 Fernán Álvarez de Toledo, hijo de García Álvarez de Toledo y Mencía Téllez, fue el siguiente señor de Cabañas, y debió tener algún problema de herencia a juzgar por lo que puede verse en los archivos. También de PARES:

Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional
Signatura: FRIAS,C.1252,D.18-19
Sentencia de la audiencia real, dada en Alcalá de Henares, por la cual se recibe a prueba el pleito suscitado por Fernán Álvarez de Toledo contra su tía Leonor de Ayala, sobre los privilegios de Oropesa, Vadecorneja, Jarandilla, Tornavacas y Cabañas. Otro pleito puesto por el mismo a Leonor de Ayala sobre los bienes muebles que le pertenecían de la herencia de su padre García Álvarez de Toledo, primer señor de Oropesa.

Fecha Creación: 1389

SIGLO XV

En 1430, Isabel la Católica crea el título de condes de Oropesa, siendo el primero Fernando Álvarez de Toledo.

En 1460 el Conde de Oropesa construía un puente sobre el río Almonte (La Puente del Conde).

RESUMEN:
Título de la unidad: “Señorío de Cabañas: Puente sobre el río Almonte, construido con ciertas condiciones por Fernán Álvarez de Toledo, cuarto señor de Oropesa.”
Archivo: Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional
Signatura: FRIAS,C.1306,D.3.

En un documento que se firmó en Trujillo ese mismo año para la construcción del puente figuran representados Cabañas, Trujillo, y el Monasterio de Guadalupe. Retamosa y Aldeacentenera no están en el documento por no ser entidades independientes entonces.

SIGLO XVI

En el siglo XVI aparecen algunas tensiones entre Cabañas y Trujillo:

En 1518 la comunidad de pastos  que habíamos visto en el documento de Enrique II y después en el concierto de 1384 es causa de un pleito:

Título de la unidad: “Señorío de Cabañas: Autos entre el conde de Oropesa y el concejo de Cabañas contra la ciudad de Trujillo, sobre comunidad de pastos y de pesca.”
Archivo: Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional
Signatura: FRIAS,C.1308,D.3

En 1573 el Concejo de Trujillo mueve un pleito contra el Conde de Oropesa para sobre la posesión de Cabañas:
Título de la unidad: “Señorío de Cabañas: Documentos varios del pleito que movió Trujillo a Juan Álvarez de Toledo, cuarto conde de Oropesa, para que exhibiese los títulos sobre posesión de Cabañas y su término.”
Archivo: Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional
Signatura: FRIAS,C.1308,D.8

Cabañas y sus pedanías seguirían perteneciendo a los condes de Oropesa hasta el siglo XIX. A finales del siglo XVIII el condado de Oropesa se integró  en la Casa de Alba, una de las ramas de la familia Álvarez de Toledo, y después al ducado de Frías.

Respecto  a Roturas, el significado de la palabra probablemente  venga de roturar, “arar o labrar por primera vez las tierras eriales o los montes descuajados, para ponerlos en cultivo”(DRAE). A principios del siglo XIV, con la frontera ya alejada,  aparecen otros  nombres parecidos como Quema de …, Roza de ….. ¿Esto podría indicar que los primeros asientos fueran de principios del XIV o finales del XIII?

También hubo en poblado en Torrejón cuyos vecinos se trasladaron a Roturas a principios del siglo XVIII, según se cuenta, por las hormigas tan grandes que había allí.