En las Guerras Carlistas del siglo XIX y en los años 40 del XX las sierras de Cabañas y de todos los Montes de Toledo sirvieron de refugio a guerrilleros.
Durante la Primera Guerra Carlista (1833-1840), según Javier de Burgos, se refugiaron varios días en la “Abadía de Cabañas” cien infantes con 50 caballos, después de que su cabecilla, el guerrillero carlista Rincón fuese cogido en Santa Marta de Magasca y fusilado en Trujillo. Esta partida después salió a reforzar una nueva banda acaudillada por un nuevo guerrillero (Juan Antonio Marcos). Incorporada ésta junto con la de Jara, comandante carlista de Extremadura y reforzadas ambas con las de Orejita, Palillos y Sánchez se internaron en la provincia de Cáceres y ocuparon Trujillo. (Anales del Reinado de Isabel II. Javier de Burgos. Mellado. Madrid, 1850).
Durante la Tercera Guerra Carlista (1872-1876) se produce en Retamosa, en noviembre de 1873, un enfrenamiento que dura dos horas entre las fuerzas republicanas y las del General Sabariego, guerrillero carlista, que contaba con 300 jinetes y un centenar de peones y que había sido perseguido desde Villanueva de la Serena. Sabariego moriría como consecuencia del enfrentamiento en Deleitosa, donde fue enterrado.
Ya en el siglo XX en los Montes de Toledo operaron la 13ª y 14ª divisiones guerrilleras antifranquistas, comandadas por Joaquín Ventas Cintas “Chaquetalarga” y Jesús Gómez Recio “Quincoces” respectivamente. Uno de los acontecimientos más destacados fue el enfrentamiento el 11 de noviembre de 1945 en una majada de “la Artijuela”, en Roturas, entre guerrilleros y la Guardia Civil. En el tiroteo falleció el maquis Victorino Pereda “el Ino” y resultó herido el guardia civil Ramón García, que también moriría días después en el hospital de Cáceres. Hasta 2007 los familiares de “El Ino” no supieron donde se encontraban sus restos, que fueron exhumados en julio de dicho año.
Entrevista a Eulalio Barroso “Carrete”, 1ª parte:
Entrevista a Eulalio Barroso “Carrete”, 2ª parte: